Buen día Dios te siga bendiciendo, quiero compartir estos devocionales que son de bendicion y crecimiento espiritual en uno de los libros que más me encantan de la Biblia Nehemías espero lo disfrutes
Nehemías 1:1-4.
“A fines del otoño, en el mes de quisleu, del año veinte del reinado del rey Artajerjes, me encontraba en la fortaleza de Susa. Hananí, uno de mis hermanos, vino a visitarme con algunos hombres que acababan de llegar de Judá. Les pregunté por los judíos que habían regresado del cautiverio y sobre la situación en Jerusalén. Me dijeron: «Las cosas no andan bien. Los que regresaron a la provincia de Judá tienen grandes dificultades y viven en desgracia. La muralla de Jerusalén fue derribada, y las puertas fueron consumidas por el fuego». Cuando oí esto, me senté a llorar. De hecho, durante varios días estuve de duelo, ayuné y oré al Dios del cielo.
En cuanto oí estas palabras, me senté y lloré y me lamenté durante días, y seguí ayunando y orando ante el Dios del cielo.” Nehemias 1:1-4
Nehemías era una persona real, un judío, en el exilio en Persia, el actual Irán.
Nehemías era el portador de la copa del rey, una posición de privilegio y rango, honor e importancia. Esto le daba acceso al lugar de mayor poder del mundo en ese entonces. Dios lo había colocado allí y él fue fiel a Dios en esta elevada posición.
Nehemías se encontró en la posición de un inmigrante, pero no por su propia elección. Formaba parte de un pueblo que había sido forzado a la esclavitud por el conquistador Imperio Persa. Era un no ciudadano esclavizado en un país extranjero.
Sin embargo, aparentemente era tan reputado que había ascendido en la corte del rey hasta el puesto de copero. Un copero era un funcionario de alto rango encargado de servir al rey. La responsabilidad principal de un copero era servir el vino a la mesa real. Como a los reyes les preocupaban los complots para envenenarlos, los coperos tenían que vigilar el vino y la copa con cuidado y a veces probaban la bebida antes de servirla para asegurarse de que era segura. Debido a las responsabilidades del cargo, un copero debía ser digno de confianza y leal. Un copero contaba con la confianza del rey y, debido a su carácter, podía ejercer influencia en la corte real.
Aquí, para nuestra meditación en este devocional tenemos que preguntarnos: "¿Estoy siendo fiel a Dios a pesar de las circunstancias de mi vida? ¿O uso las circunstancias como excusa para abandonar el llamado a la fidelidad?"
En mis 50 años de ministerio he escuchado con demasiada frecuencia la excusa de un cónyuge infiel: "Ella/él simplemente no satisface mis necesidades. Ya no estoy enamorado de ella/él". Estas palabras se usan para justificar la infidelidad. Sin embargo, nunca la justifican.
Nehemías es el primer ejemplo para nosotros de la gran bendición de permanecer fieles a pesar de nuestras circunstancias actuales.
Reflexión:
¿Te mantienes fiel al Señor a pesar de las circunstancias de tu vida?
¿O encuentras una excusa en tus circunstancias para justificar tu infidelidad?
Recuerda: " Mantengámonos firmes sin titubear en la esperanza que afirmamos, porque se puede confiar en que Dios cumplirá su promesa." -Hebreos 10:23
-W.Lathem.
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